Podemos Euskadi reclama un impuesto turístico progresivo y ajustado a la realidad de los municipios
La formación afrontará la negociación del impuesto con una actitud abierta, responsable y constructiva, y con una clara voluntad de acuerdo para reforzar el anteproyecto y avanzar hacia un modelo turístico más sostenible y compatible con la vida en los pueblos y ciudades
Podemos Euskadi ha explicado su postura ante el anteproyecto de Norma Foral del Impuesto sobre Estancias Turísticas en un acto en Donostia con la presencia de su coordinador general, Richar Vaquero, los portavoces en las tres Juntas Generales y portavoces municipales
Hay ciudades más tensionadas por el turismo y que pueden necesitar más recursos, por lo que deben tener la posibilidad de llegar más lejos con este impuesto.
Podemos Euskadi afrontará la negociación del impuesto sobre estancias turísticas con voluntad de acuerdo, con actitud abierta, responsable y constructiva, con el convencimiento de que es posible reforzar el anteproyecto y convertirlo en una herramienta que ayude de verdad a avanzar hacia un modelo turístico más sostenible, equilibrado y compatible con la vida en nuestros pueblos y ciudades.
Para ello, reclamará que el impuesto sea progresivo y ajustado a la realidad de los municipios para que los municipios puedan dotarse de herramientas que les permitan graduar el impuesto en función de su nivel de intensidad y de presión turística. Hay ciudades más tensionadas por el turismo y que pueden necesitar más recursos, por lo que deben tener la posibilidad de llegar más lejos con este impuesto.
Podemos Euskadi registrará una enmienda en este sentido en la tramitación del anteproyecto de Norma Foral del Impuesto sobre Estancias Turísticas en las tres Juntas Generales. Así lo ha dado a conocer hoy en un acto para valorar el contenido del anteproyecto dado a conocer ayer y que ha tenido lugar en los relojes de la Concha de Donostia. En el acto han participado el coordinador general, Richar Vaquero, los portavoces en las tres Juntas Generales -Miren Echeveste (Gipuzkoa), Eneritz de Madariaga (Bilbao) y David Rodríguez (Araba)- y los portavoces municipales en Donostia, Víctor Lasa, y Gasteiz, Garbiñe Ruiz.
Vaquero ha recordado que fue Podemos Euskadi quien llevó este debate por primera vez a las instituciones vascas, hace una década, a las Juntas Generales de Gipuzkoa. Desde entonces, los cargos públicos llevan reclamando la implantación de este impuesto turístico en los ayuntamientos, en las Juntas Generales y en el Parlamento Vasco. Por ello, ha lamentado que este impuesto necesario llega tarde. Llega después de años de crecimiento sin límites claros, de tensiones sobre la vivienda y de municipios desbordados. “Pero lo importante es que llega, y llega porque hubo quien insistió cuando no era cómodo hacerlo”, ha enfatizado para recordar que este impuesto ya existe en muchas ciudades del Estado y de Europa, y ha demostrado ser eficaz para reducir impactos y generar recursos públicos.
De cara al futuro impuesto, Vaquero ha asegurado que el anteproyecto puede y debe mejorarse para estar a la altura de los retos que tenemos hoy. En este sentido, ha asegurado que la posición de Podemos Euskadi es clara al respecto: quien más impacto genera, más debe contribuir. “El impacto medioambiental que genera un crucero frente al que genera un agroturismo es completamente distinto, y esa diferencia tiene que reflejarse de forma clara en el impuesto”, ha aseverado. El impuesto debe reflejar las diferencias entre modelos de alojamiento y debe ser progresivo. No es lo mismo alojarse en un camping que en un hotel de cinco estrellas. “Nosotras apostamos por proteger y fomentar el turismo de menor impacto, más arraigado al territorio y compatible con la vida local”, ha señalado.
El impuesto, además, debe ser flexible y adaptarse a las diferentes realidades municipales. “En Podemos Euskadi consideramos imprescindible reforzar la autonomía municipal, dotando a los ayuntamientos de herramientas que les permitan graduar el impuesto en función de su nivel de intensidad y de presión turística. No todos los municipios viven el turismo de la misma manera, y la fiscalidad debe poder reflejarlo”, ha subrayado.
Igualmente, es evidente que este debate está directamente vinculado con el derecho a la vivienda. “Regular el turismo también es proteger el derecho a vivir en nuestros barrios y pueblos. Este impuesto tiene que contribuir a frenar dinámicas que expulsan a la población residente y encarecen el acceso a la vivienda”, ha afirmado.
Estas son algunas de las propuestas que Podemos Euskadi hará llegar a los gobiernos de las tres diputaciones forales con la vocación de marcar el rumbo y “convertir este impuesto en una herramienta ambiciosa, justa y útil para la mayoría social”. “Nuestra posición es clara: este impuesto, además de ser una herramienta recaudatoria, debe servir para corregir los efectos del turismo insostenible y para proteger aquello que hace que nuestros pueblos y ciudades sigan siendo habitables”, ha subrayado.
Aunque es evidente que genera actividad económica y empleo, Vaquero ha defendido que cuando el turismo crece sin regulación ni límites genera costes sociales y territoriales muy claros: esto es, presión sobre la vivienda, saturación de servicios públicos, degradación del espacio urbano y pérdida de calidad de vida. Y esos costes los pagan los barrios y las vecinas y vecinos que los habitan. Entre 2019 y 2024, según Eustat, el gasto turístico en Euskadi creció más de un 30 %, aumentando su peso en la economía del 6,3 % al 6,8 % del PIB, superando niveles prepandemia. En ese mismo periodo, las pernoctaciones hoteleras aumentaron cerca de un 19 %, alcanzando máximos históricos. “Este crecimiento estructural del turismo refuerza la necesidad de herramientas fiscales que permitan compensar los costes públicos asociados y avanzar hacia una gestión más sostenible”, ha concluido.
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