‘Hace semanas que no salgo de casa’, ‘paso los días sola’, ‘necesito un abrazo’… El Congreso aprueba abordar la pandemia de la soledad no deseada a instancias de Podemos
Pilar Garrido lidera la proposición no de ley, aprobada por unanimidad, que reclama abordar el fenómeno creciente de la soledad no deseada desde un punto de vista multidisciplinar y preventivo en colaboración con todas las administraciones públicas y entidades sociales “La soledad no deseada no es patrimonio de ninguna generación, sino que son muchas personas y grupos sociales los que se ven afectados. Este fenómeno está hoy en día tocando el timbre de cualquier casa”, alerta la diputada y coordinadora general de Podemos Ahal Dugu Podemos Ahal Dugu plantea igualmente varias propuestas verdes para impulsar la transición ecológica en Euskadi y un modelo de transporte sostenible: propone crear corredores ecológicos de paso para la fauna, reconvertir Lemoiz en una planta de energías renovables, destinar recursos al proyecto ViaIrun o mejorar el tramo ferroviario Santander-Bilbao
El Congreso de los Diputados ha aprobado esta tarde a instancias de Unidas Podemos una Proposición No de Ley (PNL) contra la soledad no deseada que reclama abordar esta problemática desde un punto de vista multidisciplinar y preventivo en colaboración con todas las administraciones públicas y entidades sociales. La iniciativa, aprobada por unanimidad, reclama al Gobierno la realización de un estudio diagnóstico que permita identificar con exactitud cuáles son los grupos de población más susceptibles a sufrir la soledad no deseada de cara a promover las iniciativas necesarias para abordar este fenómeno.
La diputada de Unidas Podemos y coordinadora general de Podemos Ahal Dugu, Pilar Garrido, ha liderado la defensa de esta PNL en la Comisión de Derechos Sociales y Políticas Integrales de la Discapacidad, donde ha advertido de que la crisis provocada por la covid-19 ha agravado esa ‘epidemia de la soledad no deseada’ que ya de por sí había ido creciendo de forma exponencial a lo largo de las décadas por diferentes factores.
Garrido ha alertado que, si bien durante el confinamiento se crearon múltiples redes de solidaridad para dar apoyo a las personas que viven en una situación de soledad no deseada, el levantamiento paulatino de las restricciones y la progresiva vuelta a la normalidad hacen peligrar que la atención recibida durante estos meses se debilite y la ciudadanía afectada vuelva a sufrir esa soledad.
Aunque se ha ligado tradicionalmente a la vejez, Garrido ha puesto de relieve que la soledad no deseada no es patrimonio de ninguna generación, sino que son muchas personas y grupos sociales los que se ven afectados por este fenómeno social invisibilizado. Es el caso, ha constatado, de personas con discapacidad, migrantes, personas con problemas de salud mental, personas con realidades sociosanitarias complejas y víctimas de violencia machista, que han visto limitado su contacto con sus redes de apoyo sociofamiliar.
“Existen otros tramos de edad y circunstancias vitales que se encuentran afectados por la soledad no deseada. La soledad no deseada está hoy en día tocando el timbre de cualquier casa. Y no son casos aislados”, ha constatado Garrido, quien ha aludido en su intervención a algunos de los “infinitos testimonios que los y las profesionales de primera línea escuchan día a día en los domicilios de personas que siente soledad”: ‘Hace semanas que no salgo de casa’, ‘paso sola los días’, ‘mi mejor amigo ha muerto’, ‘necesito un abrazo’...
Ante esta situación, ha resaltado que el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 prevé desarrollar la Estrategia Nacional contra la Soledad no deseada en las personas mayores dentro de una hoja de ruta que implica al IMSERSO. A este respecto, Garrido ha defendido que el abordaje de este fenómeno “debe hacerse con un enfoque multidisciplinar, preventivo e incluso y, además, con un enfoque de género e interseccionalidad que permita detectar a través de las historias de la vida los procesos que derivan o deben derivar en soledad no deseada”.
Para ello, ha considerado necesario la movilización de recursos técnicos y profesionales de las administraciones públicas y la implicación, construcción e interrelación de las redes de apoyo vecinales. A este último respecto, la PNL aprobada hoy en el Congreso reclama al Gobierno impulsar y acompañar iniciativas de participación vecinal e intergeneracional y de redes informales de apoyo mutuo que constituyan oportunidades de encuentro y de participación en el barrio, así como fomentar y coordinar colaboraciones entre entidades públicas y privadas, ciudadanía y el Tercer Sector.
“España presenta un déficit claro de intervenciones a nivel estatal que aborden de forma coordinada la soledad no deseada. Se han de crear redes informales de apoyo (vecinales y profesionales) junto con un servicio de apoyo y asesoramiento para promover una experiencia de soledad que sea positiva para la persona y su entorno creando un espacio en el que desarrollar estrategias de fortalecimiento individual, grupal y comunitario ante la soledad no deseada. Para abordar la soledad no deseada es imprescindible empoderar y apoyar a las comunidades y los barrios, ya que son las primeras que detectan las necesidades de la comunidad”, refleja la proposición no de ley.
Entre las acciones a desarrollar para combatir este fenómeno, la PNL apuesta por “desarrollar una red pública de servicios y de calidad, atendidos por profesionales del sector y que garantice los derechos de las personas mayores, de tal forma que puedan vivir una vida digna, segura y saludable”. “El abordaje de la soledad no deseaba debe insistir en el reconocimiento de la interdependencia y en la idea de que nos necesitamos las unas a las otras”, ha subrayado Garrido.
PODEMOS Ahal Dugu