La Diputación de Bizkaia no evalúa la aplicación y cumplimiento de los protocolos contra las olas de calor en las residencias
El Gobierno foral se ha limitado hoy en el pleno de control de las Juntas Generales a decir que existen protocolos que se van actualizando sin explicar la situación real de los centros a la hora de afrontar los episodios de calor extremo desde el punto de vista de equipamientos, de formación y dotación de personal, así como de actuaciones a desarrollar
“Por lo que hemos escuchado hoy, tenemos dudas de si la Diputación ejerce controles sobre esta cuestión y si ha recogido de forma sistemática datos sobre la realidad de los centros de atención a personas mayores. Tenemos dudas de si sabe cuál es la situación real de las residencias de Bizkaia a la hora de afrontar una ola de calor”, censura Eneritz de Madariaga
Elkarrekin Podemos ha denunciado hoy que la Diputación de Bizkaia se limita a remitir a las residencias de personas mayores protocolos contra las olas de calor y no evalúa si los centros tienen capacidad para aplicarlos de manera efectiva.
Así ha quedado constatado en el último pleno de control de las Juntas Generales de Bizkaia, donde el Gobierno foral -según ha denunciado la portavoz de Elkarrekin Podemos, Eneritz de Madariaga- ha sido incapaz de explicar la situación real de las residencias en estos momentos a la hora de afrontar olas de calor extremo como la que se registró en mayo o la actual. Tan solo -ha reprochado De Madariaga- se ha limitado a decir que existe un protocolo que el Gobierno vasco actual y que se remite a los centros residenciales.
La portavoz de Elkarrekin Podemos ha interpelado a la diputada de Acción Social, Amaia Antxustegi, sobre el estado y preparación actual de las residencias tanto desde un punto de instalaciones y equipamientos, de formación y dotación de personal, así como procedimental o de actuaciones a desarrollar por el personal para afrontar episodios de calor extremo en los centros residenciales del territorio. Asimismo, ha preguntado sobre la situación y cambios realizados para mejorar la protección de las personas profesionales de cara a poder ejercer de forma óptima su tarea.
De Madariaga ha expuesto sus serias dudas de que las residencias estén preparadas para afrontar olas de calor y, para ello, ha aludido a tres planos distintos: Por un lado, el protocolo del Gobierno Vasco dice lo que debe hacerse. Por otro lado, la patronal afirma que las residencias activan medidas y que son espacios controlados, pero al mismo tiempo reconoce las dificultades de trabajo que afectan a las profesionales e incluso a las infraestructuras, ya que dicen que muchos edificios no cuentan con sistemas generalizados de aire acondicionado. Y, por otro lado, Babestu Elkartea recoge testimonios de trabajadoras y familiares que apuntan a carencias importantes en formación, climatización, personal, seguimiento de temperaturas y aplicación efectiva de medidas preventivas entre otras cuestiones.
“Es evidente que hay una diferencia importante entre lo que se supone que debe hacerse, lo que se dice que se hace y lo que relatan trabajadoras y familiares”, ha subrayado.
Ante esta situación, De Madariaga ha recordado que la Diputación rechazó la propuesta de Elkarrekin Podemos sobre la necesidad de elaborar un estudio que evaluara la situación real de los servicios residenciales de atención a personas dependientes ante crisis de ola de calor, alegando que el Gobierno vasco actualiza anualmente el protocolo y que el Gobierno foral lo remite a los centros residenciales.
“Nosotras no nos preguntamos si existe un protocolo, sino si el protocolo se conoce, se trabaja y sobre todo si hay medios suficientes para que se aplique. Si hay espacios climatizados, si hay personal suficiente, si hay formación, si hay seguimiento de las personas de mayor riesgo, si se miden las temperaturas y un largo etcétera de tareas que hay que desarrollar, tanto para hacer efectiva la parte del protocolo que concierne a la atención a las personas mayores como la que concierne a las trabajadoras. Y por lo que hemos escuchado hoy, tenemos dudas de si la Diputación ejerce controles sobre esta cuestión y si ha recogido de forma sistemática datos sobre la realidad de los centros de atención a personas mayores, si sabe cuál es la situación real de las residencias de Bizkaia a la hora de afrontar una ola de calor”, ha señalado.
“La cuestión no es la existencia foral del plan de calor. La cuestión es su aplicación real en cada centro residencial de Bizkaia. Y ahí seguimos sin una respuesta clara”, ha remarcado.
PODEMOS Ahal Dugu