Exigimos a la Diputación de Araba que paralice el proceso de traslado de las personas usuarias de los módulos de psicogeriatría de la residencia Arabarren a Sanitas
Elkarrekin Podemos registra una moción en las Juntas Generales para reclamar que se permita a las personas que no quieran ser derivadas a este centro privado poder mantenerse en su actual residencia
Laura Fernández alerta de que el traslado, que llega apenas tres años después de la apertura de Arabarren, repercutirá negativamente en el estado físico y mental de las personas usuarias
Elkarrekin Podemos exige a la Diputación de Araba que paralice el trámite de traslado de las personas usuarias de los módulos de psicogeriatría del centro residencial Arabarren a la Residencia Sanitas, previsto para el próximo mes de septiembre, manteniendo a las personas que no deseen ser trasladadas en el centro residencial en el que se encuentran en la actualidad.
Así se reclama en una moción registrada en las Juntas Generales de Araba por la procuradora Laura Fernández, en la que además pide al Departamento de Políticas Sociales que lleve a cabo las medidas de mejora necesarias en la residencia Aranbarren que faciliten las tareas de cuidados y pongan en valor la aportación de las personas trabajadoras, personas usuarias y familias.
Fernández advierte de que la decisión de que este traslado, que llega apenas tres años después de la apertura de Arabarren -en enero de 2023-, repercutirá negativamente en el estado físico y mental de estas personas usuarias con un deterioro cognitivo avanzado, que necesitan entornos y personal de referencia. “Ser trasladadas y ubicadas en otro entorno distinto puede suponer un agravante de su estado de salud a todos los niveles. Estos traslados pueden provocar en las personas de estos módulos que presentan tanto deterioro cognitivo desorientación, aumento de su confusión, síndrome del estrés por traslado, por la dificultad que tienen para asimilar información nueva, entorno nuevo, personas de referencia nuevas, rutinas nuevas… todo esto contribuye a empeorar sus manifestaciones neuro-psiquiátricas”, alerta.
La juntera de Elkarrekin Podemos constata que esta decisión ha pillado por sorpresa a los y las familiares de las 50 personas que actualmente ocupan las plazas psicogeriátricas de este centro residencial, y que eligieron Arabarren para que sus familiares fuera cuidados al considerar que es la mejor opción frente a centros privados tipo Sanitas, donde el modelo de cuidados Gizarea basado en las relaciones no se ofrecía ni se ofrece en la privada.
“Ahora, apenas tres años después de que Arabarren comenzara su andadura como centro residencial, se les obliga a regresar a los centros privados de nuevo, algo con lo que evidentemente no contaban cuando fueron voluntariamente a Arabarren, que es donde pensaban que iban a estar sus familiares durante todos los años que precisasen estos cuidados especializados”, censura.
Fernandez insiste en que es inimaginable que el Departamento foral de Políticas Sociales vaya a tomar una decisión de este calado tres años después, con las repercusiones tan importantes a todos los niveles que va a acarrear para las personas usuarias.
Ante esta situación, Fernández interpeló al diputado de Políticas Sociales, Gorka Urtaran, en el pleno de control del miércoles por las alternativas que se les han ofrecido y si se les va a dejar opción a las familias que así lo deseen que sus familiares continúen en el centro residencial Arabarren. Su respuesta fue que esta decisión responde a una reformulación de las necesidades emergentes. “Estoy de acuerdo con que debe haber un centro de referencia para abordar ambas, tanto la discapacidad envejecida como la enfermedad mental, pero seguimos sin entender ¿por qué en Arabarren? Y ¿por qué ahora?. Cuando nació Arabarren, lo hizo por módulos diferenciados para atender a diferentes tipologías de personas con necesidades de cuidados institucionalizados ¿Por qué dejamos de atender en Arabarren a personas con la tipología de gran deterioro cognitivo y las trasladamos a otros centros? ¿Por qué esta tipología de personas ha dejado de formar parte de su modelo Arabarren?”, le replicó la procuradora de Elkarrekin Podemos.
Fernández reprocha a Urtaran que justifice este cambio sustancial en el modelo de salud mental y discapacidad envejecida implantado en Arabarren no porque no funcione, sino por la finalización de la concertación de 10-15 plazas en Sanitas. “Es ahora en este momento cuando se han dado cuenta o han decido que es una buena opción concertar 50 plazas para estas personas que pretenden trasladar a este centro privado. Es decir, termina una concertación y se les realiza una nueva concertación que triplica el número de plazas”, critica.
PODEMOS Ahal Dugu