“Una izquierda útil tiene que demostrar compromiso, independencia y capacidad: Podemos no va a dejar sin una alternativa a la gente que no llega a final de mes”
Podemos presenta a las y los candidatos en Euskadi a las elecciones generales del 29 de noviembre un acto celebrado este sábado en Bilbao
Podemos ha presentado hoy a las y los candidatos en Euskadi a las elecciones generales del 29 de noviembre en un acto celebrado en su sede de Bilbao. Las cabezas de lista al Congreso Maite Gartzia (Gipuzkoa), Garbiñe Ruiz (Araba) y Jose Manuel de Pablos (Bizkaia), y al Senado -Yolanda Martín (Gipuzkoa), Juan Miller (Araba) y Miguel Fernández Marcos (Bizkaia)- han estado arropadas por cargos orgánicos e institucionales del partido y la militancia.
En el encuentro han intervenido el coordinador general de Podemos Euskadi, Richar Vaquero, y las tres cabezas de lista al Congreso, quienes han incidido en que en estas elecciones la ciudadanía se juega algo fundamental: el derecho a la Paz, la casa y el trabajo
Richar Vaquero: “En estas elecciones, quiero que la gente vuelva a sentir que hay una papeleta en la que puede reconocerse y que pueda volver a votar sin tener que taparse la nariz. Con ilusión y con corazón. Paz, casa, trabajo”
Richar Vaquero ha señalado en su intervención que Podemos tiene “la conciencia tranquila sobre el esfuerzo realizado” para llegar a una candidatura conjunta de la izquierda para el 29N. De cara a las elecciones, ha afirmado que la formación morada “tiene una responsabilidad por delante: conseguir que la gente que quiere políticas de izquierdas tenga una opción que la represente: porque la vivienda no puede esperar a que resolvamos nuestras diferencias. Quien no llega a fin de mes no puede esperar. Quien necesita cuidados tampoco. Podemos no va a dejar a esa gente sin una alternativa. Aquí está Podemos con voz propia y con las lealtades claras. Con la independencia necesaria para decir lo que pensamos y defenderlo cuando toque votar”, ha señalado.
A la pregunta de ¿qué plantea Podemos este 29N?, Vaquero responde de forma rotunda: “Paz, casa y trabajo. Es lo que estamos pidiendo. Poder vivir sin miedo, tener un hogar y que el sueldo alcance para llegar a fin de mes. ¿De verdad estamos pidiendo tanto? Trabajo porque hay gente que curra todo el mes y sigue teniendo que hacer cuentas para comprar lo básico. Gente que cobra y ve cómo el alquiler se lleva el salario. Jóvenes a quienes se les ha pedido estudiar y esforzarse y que, después de hacerlo, siguen sin poder empezar su propia vida. Casa porque las casas son para vivir. Y quien gobierna tiene la obligación de garantizar ese derecho, aunque tenga que enfrentarse a quienes hacen negocio con nuestra necesidad de tener un techo. Paz porque nos duele el sufrimiento de los pueblos y nos indignan los genocidios como el del pueblo palestino. La defensa de la paz tiene que comprometer las decisiones de los gobiernos. Que se nos escuche bien: queremos que nuestros impuestos cuiden vidas no que ayuden a matar”, ha enfatizado.
En este sentido, ha incidido: “La sanidad pública tiene que atenderte cuando la necesitas. La educación tiene que darte oportunidades. Los cuidados tienen que estar garantizados. Y una pensión debe permitir vivir con dignidad después de toda una vida de trabajo. Haber trabajado toda la vida tiene que dar derecho a vivir tranquilo. Es muy sencillo. Y tened una cosa clara. Cuando alguien pone en duda todo esto, cuando quieren dirigir tu malestar hacia quienes han venido de otro país, contra quienes reciben una ayuda o contra otra trabajadora que también tiene dificultades, lo que quieren es que nos enfrentemos entre nosotras”, ha resaltado. Por eso -como ha subrayado- “hace falta una izquierda valiente. Una izquierda que tenga clara sus prioridades. Una izquierda que no se pliegue al PSOE, sino que le haga torcer el brazo”.
En su intervención, también ha llamado a sumarse a la huelga general del próximo miércoles 11 de noviembre a favor del derecho a la vivienda. “El día 11 tenemos que parar para poder vivir. Los derechos que hoy disfrutamos han necesitado organización y lucha. Ha habido personas que se han movilizado y que han asumido un coste para que quienes vinieran después vivieran mejor. Ahora nos toca a nosotras”.
Y después de la huelga, Vaquero ha advertido de que el 29 de noviembre “tendremos otra forma de hacernos escuchar: nuestro voto. ¿Voto útil para quién? ¿Para quien necesita un alquiler que pueda pagar? ¿Para quien trabaja y no llega a fin de mes? ¿Para quien necesita que atiendan a su madre? Porque es ahí donde un voto tiene que demostrar para qué sirve. En esta legislatura que llega a su fin, el PSOE con 121 diputados y Sumar, ahora llamado 'Frente Amplio', con 27, no hicieron nada en materia de vivienda, perpetraron el mayor rearme de la historia y entregaron el CGPJ al PP. Mientras tanto, Podemos, con cuatro escaños, les arrancó la regularización masiva que ha dado derechos a más de un millón de vecinos y vecinas, y frenó el recorte en las pensiones de los parados mayores de 52. Cuando te hablen de ‘voto útil’, les preguntas, de mi parte, ‘¿útil para qué?, ha zanjado.
Vaquero ha dejado claro que Podemos “tiene claras las prioridades. Una izquierda útil tiene que demostrar independencia y capacidad para exigir resultados. Que tiene que mantener sus compromisos cuando resulta incómodo hacerlo. ¿Para qué sirve estar en un gobierno si renuncias a utilizar esa fuerza para cambiar las cosas? ¿Para qué sirve pedir el voto de la gente si después le pides que se conforme? Si para conservar un puesto hay que dejar de defender a quienes te han votado, ese puesto ha dejado de servir”, ha clamado.
A este respecto, ha reprochado la actitud al PSOE, a quien hay que dejarles las “cosas claras”. “Piden el voto para frenar a la derecha, pero tienen que saber que los votos de la gente trabajadora no son un cheque en blanco. Iba a ser la legislatura de la vivienda y la vivienda va a acabar con la legislatura. Iban a poner freno a la ultraderecha y por el camino se han dejado a la gente. Iban a acabar con la corrupción y la corrupción les está pasando factura. En definitiva, iban a gobernar para todos y todas, y han acabado gobernado para los de siempre. Cuidado con el voto útil”, ha señalado.
Vaquero ha apelado a votar con el corazón. “Podemos nació porque mucha gente decidió que merecía algo mejor. Porque nos negábamos a aceptar que nuestro papel fuera resignarnos mientras otros decidían por nosotros. Ese motivo sigue ahí. Está en quien trabaja y no puede emanciparse. En quien necesita cuidados. En quien sale a defender su centro de salud. En quien se organiza con sus compañeros para exigir un salario digno. Por eso, en estas elecciones, quiero que la gente vuelva a sentir que hay una papeleta en la que puede reconocerse y que pueda volver a votar sin tener que taparse la nariz. Con ilusión y con corazón. Paz, casa, trabajo”, ha señalado.
El coordinador general de Podemos Euskadi ha concluido poniendo en valor a las candidatas de Podemos a estas elecciones, las mejores posibles para llevar a las instituciones lo que demanda la mayoría social: “Conocen bien lo que significa trabajar cerca de la gente. Llegan desde los ayuntamientos, conocen los problemas de sus municipios y han asumido la responsabilidad de dar un paso más”, ha concluido.
Maite Gartzia: “Queremos cambiar las prioridades: menos dinero para la guerra y más dinero para la vida”
La cabeza de lista al Congreso por Gipuzkoa ha incidido en su intervención en la necesidad de reducir de forma drástica la inversión en Defensa para poner el dinero público al servicio de la vida. “Nos dicen que necesitamos más armas. Nosotras preguntamos: ¿más seguridad para quién? Europa está viviendo una nueva carrera de rearme pero la seguridad no es solamente una cuestión militar; la seguridad también es tener una sanidad pública que responda cuando enfermamos. Es saber que nuestros hijos e hijas tendrán una educación de calidad. Es poder acceder a una vivienda. Es tener un empleo digno. Es que nadie tenga que vivir con miedo a quedarse atrás. Por eso rechazamos que se nos presente el rearme como el único camino posible. Y rechazamos también que se intente convertir en inevitable una política que debe poder discutirse democráticamente”, ha aseverado.
La pregunta fundamental -ha continuado Gartzia- es en qué queremos gastar el dinero público y, al respecto, Podemos pretende que el dinero público sirva para garantizar derechos, no para alimentar una carrera armamentística. Frente la inversión en armas, Podemos quiere “dedicar más recursos a una sanidad pública que no deje a nadie atrás. A reforzar la atención primaria, reducir las listas de espera, mejorar la salud mental y garantizar que nadie tenga que renunciar a una atención sanitaria por falta de recursos. Queremos más inversión en educación pública. Más profesorado, más recursos para los centros, más becas, más formación profesional y más oportunidades para que el futuro de nuestros jóvenes no dependa del dinero de sus familias. Queremos vivienda pública y alquileres asequibles. Queremos que emanciparse deje de ser un privilegio y vuelva a ser una posibilidad real. Queremos que tener una casa no dependa de la capacidad de especular de unos pocos”.
Frente la inversión en armas, Podemos quiere “invertir en cuidados y dependencia. En residencias dignas, en atención domiciliaria, en servicios públicos suficientes y en condiciones laborales justas para quienes sostienen, muchas veces de manera invisible, la vida de otras personas Queremos transporte público, barrios accesibles, infraestructuras que mejoren la vida cotidiana y servicios públicos fuertes. Y queremos también cooperación internacional, ayuda humanitaria y recursos para reconstruir las sociedades que han sido devastadas por los conflictos. Esta es nuestra propuesta de seguridad: que la gente tenga garantizadas las condiciones materiales para vivir con dignidad”.
“Nos dicen que no hay dinero para todo, pero parece que siempre hay dinero para las armas. Nosotras queremos cambiar las prioridades: menos dinero para la guerra y más dinero para la vida”, ha remarcado Gartzia.
Para construir una política de paz, Gartzia ha apuntado a la alternativa “clara, valiente y democrática” de Podemos. “En primer lugar, defendemos que la ciudadanía pueda decidir sobre una cuestión tan importante como la pertenencia de España a la OTAN. Proponemos abrir ese debate y someterlo a consulta democrática, junto con el fin de la presencia militar estadounidense en nuestro territorio y el cierre de las bases de Rota y Morón. En segundo lugar, defendemos revertir la dinámica de rearme y congelar el gasto militar durante la legislatura. En tercer lugar, proponemos una reforma constitucional que rechace expresamente la guerra y un Estatuto de Neutralidad que sitúe nuestra política exterior al servicio de la diplomacia, la cooperación y el derecho internacional. Y en cuarto lugar, defendemos una política firme ante la ocupación de Palestina: romper las relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con Israel mientras continúe la ocupación, tal y como recoge nuestro argumentario, y trabajar para que se cumplan las resoluciones internacionales y se protejan los derechos del pueblo palestino”.
“La seguridad empieza cuando tenemos derechos”, ha concluido.
Jose Manuel de Pablos: “Nos enfrentamos a un bloque político y económico que ha decidido que el derecho a vivir bajo un techo digno vale menos que el derecho de los grandes propietarios a enriquecerse aún más
El candidato número uno al Congreso por Bizkaia ha dedicado su intervención a “hablar de la mayor estafa que se está produciendo hoy contra las jóvenes y no tan jóvenes generaciones: la estafa que se está ejecutando con la vivienda, a la vista y con el conocimiento de todo el mundo”.
“La especulación que hoy ahoga a millones de personas no es un fenómeno meteorológico inevitable. Es una decisión política. Es el resultado de décadas de bipartidismo trabajando para convertir un derecho fundamental en el activo financiero más lucrativo y protegido del país. Tanto el PSOE como el PP han sido los arquitectos de esta estafa. Durante años, se han turnado en el poder para legislar sistemáticamente a favor del rentismo. Han mantenido una fiscalidad que premia de forma escandalosa al que acumula pisos vacíos, mientras castigan a jóvenes trabajadoras y trabajadores que se dejan ya el sesenta por ciento de su sueldo solo para tener un techo y no quedarse en la calle. Han construido un país de inquilinas e inquilinos asfixiados”, ha denunciado.
De Pablos ha incluido como agente de esta estafa al PNV, ya que “cuando ha tocado meterle mano al bolsillo de los especuladores, ha vuelto a dar la espalda a la mayoría social del pueblo que gobierna.” “Se envolvieron en la bandera del autogobierno y las competencias autonómicas para intentar frenar una Ley de Vivienda que buscaba poner freno al desastre. El Constitucional les tumbó ese recurso, pero su objetivo real ya lo habían conseguido: embarrar el terreno y ganar tiempo para los grandes propietarios. A día de hoy, en Bizkaia únicamente 6 municipios tienen la declaración de Zona Tensionada”, ha censurado.
“Nos enfrentamos a un bloque político y económico que ha decidido que el derecho a vivir bajo un techo digno vale menos que el derecho de los grandes propietarios a enriquecerse aún más. No necesitamos que quienes han creado este problema nos prometan ahora que lo van a solucionar con avales públicos que solo sirven para transferir más dinero a los bancos, o con deducciones fiscales que acaban inflando aún más los precios del mercado. Cada vez que anuncian una de esas ‘ayudas’, el mercado absorbe el dinero y el alquiler sube en la misma proporción. Lo que necesitamos es desvincular la vivienda de la especulación. Intervenir el mercado sin complejos bajando los precios de alquiler un 50% por ley, impidiendo la venta de vivienda si no es para vivir en ella, expropiando el uso de vivienda a fondos buitre, organizando las políticas de vivienda y sus recursos según las necesidades sociales, y no según la lógica del mercado”, ha aseverado.
“El bipartidismo y sus socios nacionalistas ya han elegido bando: el de los grandes rentistas. Ahora nos toca a nosotras y nosotros elegir el nuestro. Y hay una formación política, solo una, que se va a dejar la piel para que estas medidas se lleven a cabo. Podemos. Y elegimos la vida, elegimos futuro, elegimos el derecho a un hogar que nadie nos pueda arrebatar por la avaricia de unos pocos”, ha afirmado a modo de conclusión.
Garbiñe Ruiz: “Un salario mínimo de 1.800 euros supondría un cambio importante: Poder pagar el alquiler con menos agobios, llenar la nevera sin mirar cada céntimo, ahorrar un poquito o llegar a final de mes sin vivir con el agua al cuello”
“Trabajar no puede seguir siendo sinónimo de precariedad, de no llegar a final de mes o de vivir permanentemente haciendo cuentas”, ha censurado la cabeza de lista al Congreso por Araba, quien ha defendido un salario mínimo de 1.800 euros, lo que “supondría un cambio importante: Poder pagar el alquiler con menos agobios, llenar la nevera sin mirar cada céntimo, ahorrar un poquito o llegar a final de mes sin vivir con el agua al cuello”
Pero hay otra cuestión -ha incidido Ruiz- que es importante: el tiempo. “No se trata solamente de cuánto dinero ganamos. También se trata de cuánto tiempo nos queda para disfrutar de la vida. Queremos reducir la jornada laboral sin perder salario. El tiempo libre no puede ser un lujo de unos pocos. Y descansar tampoco puede ser un privilegio”.
En este sentido, ha incidido en el impacto en las mujeres, “porque todas sabemos que una parte importante del poco tiempo que nos queda se la dedicamos a los cuidados y a las tareas de casa. En Euskadi, las mujeres dedicamos de media cinco horas mas a la semana que los hombres a las tareas domésticas. Y sabemos que los cuidados siguen recayendo mucho más sobre nosotras. Muchas veces hacemos una segunda jornada cuando salimos del curro. Y a veces una tercera. No queremos solamente tener tiempo para descansar. Queremos tener tiempo para vivir y para repartir los cuidados de otra manera”, ha aseverado.
“Cuando hablamos de reducir la jornada laboral, hablamos también de igualdad, de corresponsabilidad y de que cuidar no puede seguir siendo una responsabilidad que recaiga principalmente sobre las mujeres. Y creo que, al final, de eso va también esta discusión. ¿Queremos resignarnos a trabajar cada vez más, cobrar lo justo para sobrevivir y tener cada vez menos tiempo para nosotros? ¿O queremos poder elegir cómo vivimos, cómo organizamos nuestro tiempo y qué proyecto de vida queremos construir? Porque progresar no puede consistir solamente en producir más, trabajar más horas o generar más riqueza. También tiene que consistir en vivir mejor. Salarios dignos, jornadas más cortas y tiempo para vivir”, ha concluido.
PODEMOS Ahal Dugu