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“Donostia debe cambiar las prioridades: necesita una política de vivienda mucho más ambiciosa, una fiscalidad más justa, un urbanismo que proteja el territorio, servicios públicos fuertes y una convivencia que no deje a nadie detrás”

“Donostia puede ser una ciudad extraordinariamente atractiva para quienes vienen a visitarla, o para quienes hacen negocio con su suelo y sus viviendas. Pero se está convirtiendo en una ciudad extraordinariamente difícil para quienes simplemente quieren vivir en ella. Y esa contradicción no es inevitable. Es también el resultado de decisiones políticas”

Discurso del portavoz de Elkarrekin Podemos en el Ayuntamiento de Donostia, Victor Lasa, en el pleno del estado de la ciudad del 13 de octubre de 2026

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ALKATE JAUNA, ZINEGOTZIOK, EGUN ON GUZTIOI.

Gaur Donostiaren egoeraz hitz egiteko bildu gara. Gure hiriaren orainaz eta etorkizunaz. Baina, batez ere, galdera bati erantzuteko: norentzat ari gara Donostia eraikitzen?

Jon Insausti alkatearen lehen Politika Orokorreko Osoko Bilkura da hau. Alkate berria dugu, baina herritarrek ez dute soilik aurpegi berri bat behar. Politika berriak behar dituzte. Lehentasun berriak. Eta emaitza berriak. Donostia hiri ederra da. Mundu osoan ezaguna. Bisitariak erakartzen ditu, inbertsioak erakartzen ditu, eta jarduera ekonomiko handia sortzen du.

Baina galdera da ea arrakasta horrek donostiarren bizi-kalitatea hobetzen duen.

Izan ere, hiri baten arrakasta ezin da neurtu turista kopuruaren arabera bakarrik. Ezta hotel berrien edo higiezinen prezioen arabera ere.

Hiri baten benetako arrakasta bertako biztanleen ongizatean neurtu behar da. Etxebizitza eskuratzeko aukeran. Auzoen kalitatean. Zerbitzu publikoetan. Eta pertsona guztiek bizitza duina izateko duten aukeran.

Donostia ez da soilik bisitatzeko hiria. Donostia bizitzeko hiria izan behar da.

Y precisamente ahí es donde encontramos el principal problema de nuestra ciudad.

Porque Donostia puede ser una ciudad extraordinariamente atractiva para quienes vienen a visitarla, o para quienes hacen negocio con su suelo y sus viviendas.

Pero se está convirtiendo en una ciudad extraordinariamente difícil para quienes simplemente quieren vivir en ella.

Y esa contradicción no es inevitable. Es también el resultado de decisiones políticas.

1. Vivienda: el gran fracaso del modelo de ciudad

Si hay un asunto que debería ocupar el centro de este debate, es la vivienda. Porque la vivienda determina quién puede vivir en Donostia, quién puede quedarse y quién tiene que marcharse.

Hemos llegado a una situación en la que una persona puede haber nacido aquí, haber estudiado aquí, trabajar aquí y, sin embargo, no poder permitirse vivir en su propia ciudad.

Los precios de la vivienda se han convertido en una barrera de entrada. Con las referencias de precios que hemos venido manejando, una vivienda de 80 metros cuadrados puede alcanzar los 500.000 euros. Y alquilar esa misma superficie puede costar cerca de 1.500 euros mensuales.

¿Qué joven puede emanciparse en esas condiciones? ¿Qué familia trabajadora puede afrontar esos precios sin comprometer buena parte de sus ingresos?

No estamos hablando solamente de un problema inmobiliario. Estamos hablando de un problema social, demográfico y económico.

Una ciudad que expulsa a sus jóvenes pierde población, pierde talento, pierde diversidad y pierde futuro. Y después de más de una década de gobiernos de PNV y PSE, debemos preguntarnos si las políticas municipales han estado a la altura de este desafío.

Nuestra respuesta es que no. El parque público de vivienda sigue siendo insuficiente. Las promociones avanzan lentamente. Y demasiadas operaciones urbanísticas siguen planteándose desde la rentabilidad inmobiliaria antes que desde el derecho a la vivienda.

Lo hemos visto en El Infierno, donde hemos defendido que el suelo público debe servir prioritariamente para generar vivienda pública en alquiler, en lugar de alimentar operaciones que terminan incorporando viviendas al mercado de compraventa.

Lo hemos visto en Errondo. Y lo hemos visto en otros desarrollos en los que la vivienda protegida no ha ocupado el lugar central que debería.

Por eso defendemos una política de vivienda que cambie de prioridades. Más alquiler público permanente. Más movilización de viviendas vacías. Más transparencia sobre el suelo municipal. Y menos dependencia de operaciones urbanísticas cuya rentabilidad social resulta discutible.

Pero el debate sobre la vivienda nos lleva directamente a otra cuestión: qué hacemos con el suelo que todavía no hemos urbanizado.

2. Auditz Akular: ¿de verdad necesitamos ocupar más suelo natural?

El Gobierno municipal sigue planteando la construcción de cerca de 3.000 viviendas en Auditz Akular. Y nosotros queremos hacer una pregunta muy sencilla.

¿De verdad es necesario transformar una extensión tan importante de suelo natural antes de aprovechar las viviendas que ya existen en la ciudad?

Porque tenemos constancia de al menos 1.500 viviendas en desuso en Donostia. Y tenemos hasta 1.300 viviendas de uso turístico, destinadas a una actividad distinta de la residencia habitual.

Estamos hablando, por tanto, de dos bolsas que suman hasta 2.800 viviendas, una cifra muy próxima a las casi 3.000 que se aspira a construir en Auditz Akular.

Naturalmente, no estamos diciendo que todas puedan incorporarse mañana al mercado residencial. Hay situaciones jurídicas diferentes, viviendas que pueden requerir rehabilitación y posibles solapamientos que deben comprobarse.

Pero sí estamos diciendo algo fundamental: antes de urbanizar nuevo suelo, el Ayuntamiento tiene la obligación política de estudiar seriamente cómo aprovechar el parque residencial existente.

¿Se ha hecho todo lo posible para movilizar las viviendas vacías? ¿Se han agotado las posibilidades de regeneración urbana? ¿Se ha evaluado el impacto de las viviendas turísticas sobre el acceso a la vivienda?

No podemos hablar de emergencia climática por la mañana y defender por la tarde un modelo urbanístico basado en consumir cada vez más suelo natural.

Queremos vivienda asequible. Mucha más. Pero queremos que se construya con criterios de justicia social y sostenibilidad ambiental.

3. Turismo: una ciudad próspera debe repartir su prosperidad

Y esto nos lleva al turismo. Donostia es una potencia turística. En 2025 registró más de 2,1 millones de pernoctaciones. El turismo genera empleo, actividad económica y riqueza. Y eso hay que reconocerlo.

Nuestro problema no es el turismo. Nuestro problema es un modelo en el que los beneficios económicos de esta actividad no siempre se corresponden con su contribución a los costes que soporta la ciudad.

Porque el turismo utiliza nuestros servicios públicos. Incrementa la presión sobre el espacio urbano. Influye en el mercado inmobiliario. Y genera necesidades adicionales de limpieza, mantenimiento y movilidad.

Por eso hemos apoyado la implantación del impuesto turístico. Creemos que es un avance importante. Y reconocemos que el Ayuntamiento haya dado ese paso. Pero también creemos que el Gobierno municipal se ha quedado corto.

Las estimaciones de recaudación ordinaria se sitúan alrededor de 7 millones de euros anuales. Elkarrekin propuso aplicar un recargo municipal del 50 %, que habría permitido obtener aproximadamente 3,5 millones de euros adicionales al año, según esas estimaciones. Y el Gobierno decidió establecer un recargo del cero por ciento.

Es decir, decidió renunciar a una capacidad de recaudación adicional de unos 3,5 millones de euros anuales.
Y aquí es donde debemos hablar de prioridades.

Porque mientras se descarta esa posibilidad de incrementar los ingresos turísticos, se plantean subidas de tasas que afectan directamente a los hogares, como la de basuras.

¿Por qué no aprovechar mejor la capacidad fiscal de una actividad económica tan importante antes de exigir nuevos esfuerzos a la ciudadanía?

Esos recursos podrían contribuir a mejorar el mantenimiento urbano, los servicios públicos, la adaptación climática y las políticas de vivienda, dentro del marco legal presupuestario.

No estamos proponiendo castigar al turismo. Estamos proponiendo que la prosperidad turística contribuya de manera más justa a la prosperidad de Donostia. Y esta misma lógica es la que hemos defendido con nuestras enmiendas al IBI, varias de las cuales han sido aprobadas. Una fiscalidad más progresiva no es una amenaza para la economía. Es una herramienta para distribuir mejor las cargas y financiar los servicios que necesita la ciudadanía.

4. Urbanismo: el espacio público debe estar al servicio de las personas

Hay otro debate que resume muy bien las diferentes maneras de entender nuestra ciudad. San Bartolomé.

Durante años hemos asistido a la defensa de un proyecto de centro comercial y aparcamiento en un espacio que podría convertirse en una zona verde de enorme valor para el centro de Donostia. Nosotros hemos defendido, junto con vecinos y vecinas, que ese espacio debe recuperarse como parque público.

No porque estemos en contra de toda actividad económica, sino porque creemos que el suelo urbano es un recurso limitado y que no todas las decisiones deben responder a la misma lógica comercial.

Una ciudad necesita comercios, desde luego. Pero también necesita árboles, sombra, espacios de encuentro y lugares donde estar sin necesidad de consumir.

La caducidad de una licencia no transforma automáticamente el planeamiento. Por eso seguimos reclamando las decisiones urbanísticas necesarias para garantizar el futuro público y verde de ese espacio.

Y el caso de San Bartolomé nos permite hablar de un problema mucho más amplio.

Donostiako auzo guztiek ez dituzte aukera eta baldintza berberak. Gure hirian desberdintasun handiak daude berdeguneei eta zuhaitzei dagokienez. Udalaren Zuhaitzen Plan Zuzentzailearen arabera, Gros auzoaren zuhaitz-estaldura ehuneko 2,79koa da. Amara Berrin, berriz, ehuneko 27,77koa. Alde hori izugarria da.

Eta ez gara estetikari buruz bakarrik ari. Osasunari buruz ari gara. Itzalari buruz. Beroari buruz. Eta klima-aldaketaren ondorioei aurre egiteko gaitasunari buruz.

Zuhaitzak ez dira apaingarri hutsak. Hiriaren azpiegitura berdearen parte dira.
Horregatik, gure ustez, Udalak plan zehatz bat behar du zuhaitz-estaldura handitzeko, batez ere gabezia handienak dituzten auzoetan.

Helburu argiekin. Aurrekontuarekin. Eta emaitzak neurtzeko adierazleekin.
Klima 2050 Plana ezin da dokumentu batean geratu. Kaleetan eta auzoetan ikusi behar da.

5. Infancia, movilidad y salud pública

Eta gure lehentasunen artean haurrek leku berezia izan behar dute. Ikastetxeen inguruneak seguruak eta osasungarriak izan behar dira.

Haurrek eskubidea dute eskolara oinez joateko, aire garbiagoa arnasteko eta trafikoaren arriskurik gabe mugitzeko.

Horregatik, eskola-inguruneak lasaitzeko neurriak behar ditugu: trafiko gutxiago, abiadura txikiagoa, espazio gehiago oinezkoentzat eta zuhaitz gehiago.

Eskola-patioak ere eraldatu behar ditugu. Hormigoizko espazioak baino gehiago izan behar dute. Itzala, landaredia eta jolaserako aukera anitzak eskaini behar dituzte.

Neurri horiek ez dira soilik haurrentzat onuragarriak. Auzo osoarentzat dira onuragarriak.

Eta horixe da defendatzen dugun hiria: pertsonak erdigunean jartzen dituen hiria.

En este contexto también debemos hablar de Aldapeta.

Porque la salud infantil debe ser un criterio relevante en las decisiones urbanísticas, no una consideración secundaria. Ampliemos la infraestructura verde para proteger a la población más vulnerable del cambio climático y la contaminación atmosférica. Hagamos los entornos escolares más amables para peatones y ciclistas. Llenemos los patios de nuestros colegios de sombra natural y superficies permeables. Por desgracia, las consecuencias del cambio climático ya están aquí, así que debemos tomar medidas urgentes para adaptarnos a ellas.

6. Convivencia: una ciudad que no deja a nadie atrás

Pero una ciudad no se define únicamente por sus edificios, sus calles o sus parques. También se define por cómo trata a las personas.

Y este año hemos vivido un conflicto que nos parece especialmente significativo: la prohibición municipal de las cenas solidarias en el espacio público.

Estamos hablando de una iniciativa que venía proporcionando alrededor de 300 comidas diarias a personas en situación de vulnerabilidad. 

Por supuesto que deben garantizarse la salubridad, la limpieza y la convivencia vecinal. Pero cuando existe un problema de convivencia, la primera obligación de una administración pública debería ser buscar soluciones proporcionadas. No limitarse a prohibir.

Una ciudad con los recursos de Donostia debe ser capaz de encontrar alternativas dignas para que la ayuda alimentaria pueda continuar y se respeten los derechos de todas las personas afectadas.

También nos preocupa la utilización política de determinadas cuestiones de seguridad.

La ciudadanía tiene derecho a vivir segura. Y las instituciones tienen la obligación de combatir la delincuencia.

Pero la seguridad no mejora estigmatizando a colectivos enteros ni difundiendo datos que pueden alimentar prejuicios sin aportar información útil para prevenir delitos.

Defendemos una ciudad segura, sí. Y precisamente por eso defendemos una convivencia basada en la igualdad de derechos, la responsabilidad y el respeto.

La calidad de una democracia municipal se mide también por su capacidad para proteger a quienes se encuentran en situaciones más difíciles.

7. Conclusión: el futuro de Donostia es una decisión política

Señor alcalde, hoy hemos hablado de vivienda, turismo, urbanismo, medio ambiente, movilidad y convivencia.

Pero en realidad hemos hablado de una sola cosa: de las prioridades de este Ayuntamiento. Porque las decisiones políticas tienen consecuencias.

Cuando se prioriza una determinada operación urbanística, se está decidiendo qué ciudad se construye.

Cuando se renuncia a ingresos fiscales, se está decidiendo quién contribuye a financiar los servicios públicos.

Cuando no se moviliza suficiente vivienda vacía, cuando no se protege el espacio público o cuando no se actúa frente a la contaminación, también se están tomando decisiones.

Y nosotros creemos que Donostia necesita cambiar esas prioridades.

Necesita una política de vivienda mucho más ambiciosa. Una fiscalidad más justa. Un urbanismo que proteja el territorio. Barrios más verdes. Servicios públicos fuertes. Y una convivencia que no deje a nadie atrás.

Ez dugu Donostia geldi dagoen hiria izatea nahi. Baina ez dugu nahi hazkunde ekonomikoa herritarren ongizatearen gainetik jartzea ere.

Guk beste eredu bat defendatzen dugu.

Etxebizitza eskubidea bermatuko duen hiria. Auzo guztiak zainduko dituen hiria. Ingurumena babestuko duen hiria. Eta pertsona guztientzat aukerak eskainiko dituen hiria.

Donostiaren etorkizuna ez dago idatzita. Gaur hartzen ditugun erabakien araberakoa izango da.

Donostia ez da soilik bisitatzeko edo negozioak egiteko hiria. Donostia bizitzeko hiria izan behar da.

Eta horretarako lanean jarraituko dugu.

Eskerrik asko.

 PODEMOS Ahal Dugu

14 Octubre 2026

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