Elkarrekin Podemos presentará una enmienda a la totalidad a la ‘revolución fiscal’ de Bizkaia para exigir su retirada
La portavoz en las Juntas Generales, Eneritz de Madariaga, denuncia la vuelta a los “privilegios fiscales para unos pocos” que se traduce en menos recursos para lo público
Censura que la Diputación destine recursos públicos al servicio de la inversión privada en vivienda u opte por desgravar seguros privados de salud y cuotas de gimnasios en lugar de reforzar la sanidad pública
Exige al PNV y PSE aclarar qué contiene el ‘pacto de mínimos’ y reclama al PSE que explique qué ha conseguido cambiar y si está dispuesto a avalar esta política fiscal
Elkarrekin Podemos registrará una enmienda a la totalidad al proyecto de norma foral de medidas tributarias de la Diputación de Bizkaia para exigir su retirada. Así lo ha anunciado hoy la portavoz de la formación en las Juntas Generales, Eneritz de Madariaga, que ha denunciado que la ‘revolución fiscal’ que propone el Gobierno foral supone la vuelta a una fiscalidad basada en exenciones e incentivos para quienes tienen mayor capacidad económica y, en consecuencia, implica menos recursos para los servicios públicos.
La comisión de Hacienda y Finanzas de las Juntas Generales ha acogido hoy la comparecencia explicativa de la Diputación de Bizkaia del Proyecto de Norma Foral de medidas tributarias 2026. El proyecto, según ha censurado De Madariaga, va en dirección contraria al eje de progresividad, redistribución y protección social que posibilitó el acuerdo de revisión fiscal con Podemos para el conjunto de Euskadi en abril de 2025.
“De nuevo vuelven a la senda de los ‘privilegios fiscales para unos pocos’. A la senda de facilitar a determinadas empresas una planificación fiscal cada vez más ventajosa, cuyo coste acaba traduciéndose en menos recursos para lo público”, ha criticado.
Y este cambio de orientación -ha alertado- es “muy preocupante” porque “Lo hacen precisamente cuando buena parte de la ciudadanía tiene dificultades para acceder a una vivienda, llegar a fin de mes o mantener su poder adquisitivo. Y a todos estos problemas, y fuera de toda lógica, ustedes responden reduciendo la tributación de determinados contribuyentes.”, ha incidido en su denuncia.
En su intervención, la portavoz de Elkarrekin Podemos no ha pasado por alto el recorrido inicial de este proyecto hasta llegar a las Juntas Generales de Bizkaia: en primer lugar, la Diputación anuncia una revolución fiscal que la presenta en Madrid ante más de un centenar de representantes empresariales, bancos y grandes compañías; luego se da a conocer un acuerdo entre los dos partidos que sustentan el Gobierno foral (PNV y PSE) para -según se dijo- corregir las discrepancias existentes; y finalmente se presenta en la Cámara foral el proyecto original. “La forma en que se gestó este proyecto ya daba muchas pistas de lo que vendría después”, ha subrayado.
Por ello, ante el denominado “pacto de mínimos”, De Madariaga ha exigido conocer su contenido real. “Explíquenos en qué consiste exactamente ese acuerdo, qué partes de este proyecto están realmente acordadas por el Gobierno Foral y cuáles no. E incluso si tienen modificaciones ya pactadas”. La portavoz ha emplazado también al PSE a aclarar su posición: “Después de las discrepancias públicas que mostraron en junio, la pregunta política que queda encima de la mesa es clara: ¿está dispuesto el PSE a avalar esta política fiscal?”, ha planteado.
En cuando al articulado del proyecto de norma, De Madariaga ha aludido a cuatro bloques de medidas concretas que preocupa mucho a Elkarrekin Podemos. En primer lugar, recoge una ampliación de exenciones, reducciones y beneficios fiscales para determinadas empresas, propietarios e inversores bajo el supuesto argumento del arraigo empresarial, mientras las contrapartidas se quedan, en buena medida, en mantener lo que ya existe. Asimismo, bajo el envoltorio de atraer talento, fidelizar trabajadores y favorecer su arraigo, se contemplan medidas para ampliar desigualdades, para crear trabajadores de primera y segunda.
Igualmente, en materia de vivienda, De Madariaga ha censurado que el proyecto contempla destinar recursos fiscales públicos para hacer atractiva y rentable la inversión privada en vivienda, lo que lejos de resolver el problema de la vivienda, refuerza que las viviendas sigan estando en manos de fondos privados. “Las viviendas siguen siendo de fondos privados y el incentivo fiscal se lo pagamos a escote el conjunto de la ciudadanía”, “Estas medidas no son para resolver el problema de acceso a la vivienda, de hecho justo lo contrario. ¿Quieren ayudar?, pues colaboren en la construcción de un parque público, garanticen vivienda asequible. Pero no incentiven la especulación de los fondos de inversión” , ha censurado.
De Madariaga también ha reprochado a la Diputación que, bajo el argumento de querer mejorar las condiciones laborales y fomentar el bienestar físico y mental de las personas trabajadoras se opte por desgravar seguros privados de salud y cuotas de gimnasios -gastos que primero hay que poder permitirse- en lugar de reforzar la sanidad pública, los servicios públicos y las políticas universales.
Todas estas medidas -ha advertido De Madariaga- no pueden corregirse con enmiendas parciales para retocar una deducción, elevar un requisito o introducir algún control adicional, porque la discrepancia está en el modelo fiscal. “Nosotras defendemos una fiscalidad al servicio de la mayoría; ustedes plantean una fiscalidad de privilegios”, ha resumido. “No es una diferencia técnica, sino ideológica, política, económica y también de clase”. Por ello, Elkarrekin Podemos presentará una enmienda a la totalidad para pedir la retirada de un proyecto que “debilita la progresividad fiscal, reduce recursos para lo público, aumenta las desigualdades y pone los privilegios de unos pocos por delante de los intereses de la mayoría de Bizkaia”.
“Llevamos décadas escuchando ese mantra, presentado casi como si fuera una ley económica: más incentivos y deducciones para la clase privilegiada igual a mayor bienestar para la clase trabajadora. Pues no. No estamos ante una ley económica. Estamos ante una decisión política. Una opción ideológica, claramente liberal, que prioriza los intereses de una clase económicamente privilegiada”, ha concluido.
PODEMOS Ahal Dugu