Comunicado Podemos 25 N
El año 2021 sigue marcado por la pandemia del Covid-19 y por la crisis social y económica, agudizando la situación de desigualdad de género que sostiene a un sistema patriarcal que no protege, ni ofrece vidas dignas y seguras a las mujeres. Por ello este 25 de noviembre, Día Internacional contra las Violencias Machistas, es necesario que recordemos, que gritemos, que las violencias machistas continúan siendo una pandemia mundial que afecta a la mitad de la población.
En Euskadi, en lo que llevamos de 2021, se han contabilizado por vías oficiales 4.005 mujeres víctimas de violencias machistas. De las cuales 2 han sido asesinadas por sus parejas hombres, 2.838 han sufrido violencias machistas ejercidas por sus parejas o exparejas, 853 violencias intrafamiliares sin contar las relaciones de pareja y 312 han sufrido ataques específicos en contra de su libertad sexual por hombres de fuera de su ámbito familiar. 1.118 mujeres han sido asesinadas a nivel estatal desde el 1 de enero de 2003, fecha en la que se comienzan a contabilizar los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas, y 37 en lo que va de año, todas a manos de hombres.
Según datos oficiales de la Delegación del Gobierno contra la violencia de género, una de cada dos mujeres ha sufrido violencia a lo largo de su vida por ser mujer, y en los últimos doce meses, 374.175 mujeres han sufrido violencia física y/o sexual de su pareja actual o pasada. Estos datos muestran que las violencias machistas son la mayor vulneración de derechos humanos actualmente tanto a nivel estatal como en Euskadi. Y aunque los datos recogidos por vías oficiales ya muestran una situación muy grave, sabemos que las estadísticas no llegan a reflejar la realidad, ni tienen en cuenta la complejidad de las violencias machistas como sistema de dominación estructural que nos afecta de diversas formas según los ejes de desigualdad que nos atraviesan.
Como paso hacia el conocimiento de la magnitud real de las violencias machistas, el Gobierno Estatal empezará en 2022 a contabilizar como violencia machista los feminicidios cometidos por violencia vicaria, por violencia sexual, por explotación sexual, por violencia familiar y por violencia social. Gracias a este cambio en las estadísticas, las cifras se acercarán más a la realidad, y por tanto serán mucho mayores.
Los movimientos feministas llevan años reivindicando que existen múltiples tipos de violencias machistas, y si seguimos reduciendo su verdadera magnitud únicamente a los asesinatos y violencia física en el entorno de la pareja o expareja, nunca podremos erradicarlas. No es posible que acabemos con ellas si no interiorizamos que estas violencias machistas están sustentadas por otras más invisibilizadas, por violencias simbólicas ejercidas por todo tipo de vías. Violencias simbólicas que derivan en violencias psicológicas, verbales, físicas, sexuales, violencia vicaria, institucional, etc. El 96,9% de las mujeres que han sufrido violencia física o violencia sexual, manifiestan haber sufrido también algún tipo de violencia psicológica o económica.
Es importante que no nos quedemos en la punta del iceberg. Hay que abordar todas las caras y profundidades de las violencias machistas; si no lo hacemos, jamás podremos erradicarlas. Llevamos décadas denunciando y visibilizando los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas hombres, también el incremento de violaciones, y gracias a ello la gran mayoría de la población lo identifica como violencias machistas. No podemos dejar de nombrarlas, pero es el momento de ampliar los tipos de violencias, de visibilizar la realidad, y es que la sociedad machista en la que vivimos sigue teniendo una estructura fuertemente cimentada sobre la violencia simbólica. Si no vamos a la raíz, a las violencias invisibilizadas que sustentan, normalizan y permiten la existencia de las demás violencias, nunca acabaremos con el sistema patriarcal capitalista que nos violenta, que nos agrede, que nos mata, por el hecho de ser mujeres.
Desde Podemos Euskadi nos sumamos a los actos convocados por los movimientos feministas de Euskadi, y animamos a toda la militancia a hacer lo mismo. Juntas denunciaremos que las violencias machistas contra las mujeres son un fenómeno estructural y político, y por eso es fundamental conocer y visibilizar sus bases materiales, simbólicas y discursivas. Sólo cuestionando la base cotidiana del machismo y del patriarcado en todas sus formas podremos erradicar las violencias machistas.
Contra las violencias machistas, vidas feministas!
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PODEMOS Ahal Dugu